Hispanos dejan las calles por las aulas

Viernes, 20 Junio   

Las calles por las aulas
Hace más de un año, Olivia Mendoza merodeaba las calles de Gainesville (al norte de Atlanta) con miembros de la pandilla Sur 13, llegaba tarde a sus clases y pasaba las noches en una casa diferente. Hasta que le dió un vuelco a su vida.

Buenas notas, mala conducta

La semana pasada, Mendoza, de 18 años, logró graduarse con notas satisfactorias de la Escuela Superior de Gainesville luego de haber recibido ayuda por parte del Programa Misionero Latinoamericano (LAMP), una organización sin fines de lucro que ayuda a jóvenes pandilleros a convertirse en ciudadanos modelos.
“Tenía problemas en casa, trabajaba todas las noches y luego salía con mis amigos y fumaba y tomaba”, recordó Mendoza.

La transición a su nueva vida tomó varios meses. Ahora, se encuentra lista para acudir al North Georgia Technical College en Clarksville, a media hora de Gainesville, y su única duda es decidirse por seguir estudios en fotografía o computación.

Según Wendy Franklin, una de las directoras de LAMP, la escuela les habló sobre Mendoza, de su capacidad académica y de su conducta en y fuera del centro educativo.

“Nos dijeron que tenía excelentes notas pero que tenía problemas de conducta, de asistencia y que no tenía un lugar donde dormir”, indicó Franklin.

Tomó cuatro meses encontrar a Mendoza antes de que iniciara su recuperación en el programa.